

13 Novimebre, 2000
Un espectáculo del Kremlin casi perfecto
Para ahorrarles a ustedes, ocupados lectores, un montón de tiempo, les diré que esta crítica de la Orquesta de Cámara Kremlin ha sido una de las más difíciles que he tenido que escribir.
Por qué? Porque su actuación en el Charleston el sábado por la noche fue casi perfecta.
En la ciudad como invitada de la Charleston Chamber Music Society, la orquesta fue formada en 1991 por el director musical Misha Rachlevsky.
Él escogió a los más jóvenes y mejores, y llevó su amplia técnica como director y organizador al grupo. El resultado no es nada de lo que antes haya podido escuchar.
Aunque las tres obras que se ejecutaron estaban claramente bien ensayadas, y eran piezas de repertorio muy tocadas, siempre había un indicio de pasión hacia la música que no caía.
Fue lo mejor de los dos mundos - conocimiento íntimo sobre el mecanismo de la música que se tocaba y como si fuera la primera experiencia religiosa que el director y los músicos tenían.
Y la observación más increíble para mi propia y avanzada sensibilidad fue la encantadora relación que Rachlevsky, el padre amable pero firme, tuvo con esos bebés. Mi compañero de asiento opinó que uno de los violinistas estaba descubriendo el mundo como un Harry Potter de mejillas sonrosadas.
Pueden ser jóvenes, pero el padre sabe más y exigió una actuación de "La Noche Transfigurada" de Arnold Shoenberg que nos dio un susto de muerte con la desesperación que implica.
Entonces cada alusión literaria que te hayas encontrado sobre la feroz alma rusa resucitó en una actuación brillante de "Souvenir de Florencia" de Tchaikovsky. ?Increíble!
Sólo por diversión zumbaron a través del "Vuelo del Moscardón" de Rimsky-Korsakov como bis. Aunque fuese más rápido que la velocidad de la luz, su ligereza te hacía sentir que te estaba rondando la cabeza.
Desde un punto de vista acústico, oímos y sentimos cada nota y sutil matiz, aunque tuviéramos asientos menos-que-perfectos para esta actuación en los amplios espacios abiertos de la Christ Church United Methodist.
Sólo tienes que estar allí para creerlo.
RICK JUSTICE, Crítico Musical
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